Panel de empoderamiento económico: El nuevo enfoque de la fundación de los bancos
- LEONARDO CURZIO: Muchas gracias y buenas tardes, gracias por seguir con nosotros.
Ya tuvimos la noticia, ahora viene el panel. SI la densidad intelectual se pudiera medir en kilos o en gramos quiero decirles que tenemos un panel de peso completo, puros pesos completos; hoy desde el punto de vista intelectual se entiende a quienes nos acompañarán en el panel.
Quiero agradecer a Punto Red que haya posible efectivamente este panel, es una plataforma de pagos que promueve, efectivamente, la inclusión financiera, y además buena parte de todas las operaciones que hacen van a ser destinadas una parte de los mismos a donaciones para la fundación, así es que tiene también una buena causa.
Permítanme presentar el panel para entrar en materia. Es un panel que integran académicos distinguidísimos, está la profesora Inés Sáenz, ella es una académica muy reconocida en el ámbito global ha estado en cátedras de la UNESCO, en ética, cultura de la paz, y se desempeña en el TEC de Monterrey como catedrática. Doctora, bienvenida.
Está también con nosotros Gonzalo Hernández Licona, ya lo decía Bucio esta mañana, un pilar y un referente en la medición de la política social de este país, actualmente es director del Observatorio Social del Centro Espinosa Yglesias. Gonzalo, bienvenido.
Está también Gerardo Esquivel, es un académico del COLMEX, también de enorme reconocimiento. Ha sido subsecretario, ha sigo subgobernador, y es además uno de esos personajes, una de esas opiniones que por su autonomía intelectual pesan mucho en este país. Siempre te preguntan, “Ya viste lo que escribió Esquivel”, y a mí me llegar tardíamente su artículo, pero lo leo puntualmente, es una de las opiniones que más pesan en este país por sus prendas.
Y para moderar este panel tenemos al gran sacerdote intelectual de la movilidad social, Roberto Vélez, quien ha seguido todo este tiempo el tema. Roberto, te dejo en la conducción del panel. Y estamos muy atentos.
- ROBERTO VÉLEZ: Muchas gracias, Leonardo. Y muchas gracias por esa amable presentación.
Para mí es un gusto estar aquí en la 89 Convención Bancaria, y más gusto por estar acompañado por gente, como decía Leonardo, con el nivel intelectual que todas y todos conocemos.
Voy a introducir este panel con una breve presentación entorno a la situación de movilidad social en México, y eso nos va a permitir conectar esta discusión con lo que se planteó durante la comida con el profesor Sandel.
Entonces, el panel, como ustedes saben, es un panel sobre empoderamiento económico y es un empoderamiento económico, ¿para qué? Para la movilidad social.
Entonces, en términos de lo que se ha construido bajo el liderazgo de Alisa, de Emilio, de Regina y de Friné en la Fundación, está bien claro cuál es el propósito y, en ese sentido, uno de los fines de ese propósito es justamente la movilidad social.
Sobra decir que desde el CEEY estamos muy agradecidos y muy emocionados, porque la ABM ha tomado como bandera el tema de movilidad social. Esto se fraguó desde el año pasado, cuando Julio Serrano Espinosa, nuestro presidente de Consejo Directivo, vino a la Convención –bueno, vino, fue, porque no fue aquí-- a presentar los resultados de un informe sobre movilidad social e inclusión financieras.
Entonces, ustedes saben que el CEEY fue fundado por Amparo Espinosa Rugarcía, con el objetivo de recuperar la memoria histórica de la expropiación bancaria. Estoy seguro de que Amparo está muy contento de que estemos aquí.
Y, una de las directrices que nos planteó Julio desde el principio fue analizar el tema de movilidad social y, eventualmente, nos solicitó que hiciéramos, que construyéramos esta relación del sistema financiero con movilidad social; es decir, pensemos en el sistema financiero como un instrumento de movilidad social, y eso tiene implicaciones entorno a este propósito de empoderamiento.
Entonces, ¿en dónde estamos parados en el caso mexicano en términos de movilidad social? Ya lo dijo el profesor Sandel hace un rato, que se había topado con un estudio que decía que quien nace y crece en el 20 por ciento más bajo, ese 20 por ciento, solamente más o menos dos o tres personas de cada cien que nacen y crecen ahí, llegan hasta el otro extremo; es decir, a lo que conocemos como el quintil más alto de recursos económicos.
Eso lo que nos dice es que es una frecuencia muy baja con relación a lo que observamos en otras latitudes, pero aquí un segundo punto muy importante es no únicamente la frecuencia con la cual nos mantenemos en la parte baja que, como pueden ver ahí, es 50 de cada 100 personas, sino que solamente 28 de esas otras 50 avanzan un solo escalón.
Es decir, si sumamos ese 50 y ese 28, eso nos da 78 de cada 100 personas que no superan el 40 por ciento de recursos económicos, habiendo nacido y crecido en la parte más baja de la escalera socioeconómica del país.
Es decir, en México tenemos un problema de movilidad social, y ese problema está ligado con otro que es el de la desigualdad de oportunidades. Es decir, la desigualdad de oportunidades un determinante clave de la baja movilidad social en México.
Cabe mencionar que esa baja movilidad social en México que les acabo de mencionar, si lo trasladamos a cuestiones de pobreza, lo que nos dice es que si crecimos en el 20 por ciento más bajo, 73 de cada 100 hoy nos encontramos en condición de pobreza, de ese tamaño es el problema, no únicamente en términos de posición, sino en términos absolutos, en términos de pobreza.
¿Qué nos dice esta gráfica? Lo que nos dice es, si tomamos en cuenta la desigualdad de ingreso que observamos en el caso mexicano, ¿qué proporción de ella se explica por circunstancias de las personas, por factores sobre los cuales no tienen control, sobre los cuales no tienen responsabilidad, en este caso factores de condición de origen, de apariencia física, de origen territorial.
Y como ustedes pueden ver ahí, en el pastel, el porcentaje más alto lo representa el recurso económico del hogar de origen.
¿Qué significa esto? Básicamente que no contamos con instituciones más allá del hogar que estén haciendo la diferencia en términos de oportunidades, ¿no?
Entonces, aquí hay una ausencia de corresponsabilidad entre Estado y mercado con los hogares, para que la condición de origen no acabe siendo determinada por esa misma situación de origen.
¿Por qué 54 por ciento?, si yo quiero mandar a mis hijos a la escuela, a una buena escuela. ¿Qué tengo que hacer? Pagar.
Si quiero que se atiendan en un buen hospital, ¿qué tengo que hacer? Pagar. Si no tengo para pagar, entonces no puedo hacer esa inversión. Es básicamente eso.
En un summit hace unos años en Italia, el organizador principal del comité organizador, Tito Boeri, un académico italiano, mencionó en su discurso que una característica de sus asistencias a las reuniones de exalumnos de las escuelas, a la escuela que había ido, era que las personas que en su momento habían sido las más ricas cuando eran estudiantes, hoy seguían siendo las más ricas, y que las personas que eran más pobres, en su momento, seguían siendo las más pobres.
La diferencia, como lo decía el profesor Sandel hace rato, es que en el caso mexicano ni siquiera nos podemos dar cuenta de eso, porque no vamos a la misma escuela. Europa es otra historia, un poco menos intensa que el caso mexicano, pero en el caso mexicano ni siquiera nos vamos a dar cuenta.
Entonces, ¿cómo nos podemos dar cuenta? A través de estas estimaciones. Y con esto cierro. Friné, en su explicación, hablaba de empoderamiento económico y uno de los componentes clave es un entorno habilitante.
Entonces, cuando yo hablaba de corresponsabilidad de Estado, mercado, hogares, ¿qué cuestiones están bajo la lupa y la posibilidad de acción por parte del mercado, en este caso particular de la industria bancaria? Esta es una lámina que lo que nos muestra es dos tipos de población. Una con una cosa en común, nacieron en el 40 por ciento más bajo. ¿En qué se diferencian? En que sus padres estaban o no incluidos financieramente.
¿Qué pasa cuando los padres estuvieron incluidos financieramente? Este recorrido completo de la escalera social hacia arriba se incrementa a una frecuencia de 13 de cada 100 personas.
¿Qué pasa cuando eso no sucede cuando sus padres no estuvieron incluidos financieramente? Este recorrido solamente es de 4 de cada 100. Es decir, cuando hay un entorno habilitante, en este caso inclusión financiera, la posibilidad de avance, de recorrido completo de la escalera social más que se triplica.
Entonces, como ustedes pueden ver, la industria tiene mucho que aportar para generar este empoderamiento económico, incluyendo este componente de entorno habilitante, que va a permitir que esto se traduzca en movilidad social.
Dicho eso y después de que me aventé ya casi la mitad del panel, del tiempo del panel, le voy a ceder la palabra a Inés para que nos conteste una pregunta. La pregunta es ¿por qué es importante generar capacidades y habilidades que contribuyan al empoderamiento económico, en particular de las poblaciones más vulnerables? ¿Cuáles son estas capacidades que requerimos? Y que nos cuente un poco sobre experiencias al respecto.
- INÉS SÁENZ NEGRETE: Muchas gracias, Roberto. Para mí es un honor estar aquí. Yo quiero agradecer a Friné Salguero, que estoy viendo, también a Regina García Cuéllar por haberme invitado.
Y para mí es muy real, es muy significativo estar aquí al lado de economistas, ya explicaré por qué, es todo un encuentro insólito estar aquí también en esta Convención Bancaria de la Asociación de Bancos de México.
Y para mí es significativo que la Fundación Bancos de México proponga un nuevo enfoque y visión, que es el empoderamiento económico para la movilidad social.
Reconocer el que éxito del sector está profundamente ligado al éxito humano de cada mexicana, de cada mexicano es un paso decisivo a la construcción de una sociedad más justa, más equitativa.
¿Por qué les decía que éste era un encuentro insólito? Mi disciplina es la literatura y mi trabajo en la universidad desde ahí y desde mi disciplina, y el grupo de investigación donde estoy veo esta iniciativa de la Fundación Bancos de México como el puente que conecta las finanzas con la dignidad humana, su reconocimiento y su desarrollo.
Considero que las cifras no solo sirven para ilustrar un dato duro, representan historias humanas, muchas de esas historias están truncadas por barreras que se esconden en los datos que estudiamos. Y para profundizar en este camino que la ABM nos propone observo que hay dos brújulas fundamentales que nos pueden guiar:
Una es la del filósofo político Michael Sandel, que justo va a participar en esta convención, creo que el día de mañana en una entrevista, y hoy dio una charla, ya estuvo en una comida.
También cómo concretar esto y pensar en un entorno habilitante voy a evocar a la filósofa Martha Nussbaum, porque creo que ella tiene una respuesta muy interesante que puede ser un camino.
Podría parecer que la literatura y la banca son mundos opuestos, pero Martha Nussbaum, precisamente esta filósofa piensa lo contrario, ella sostiene algo que es importante y que nos conecta, la literatura cultiva la imaginación moral. La capacidad de ver a una persona no como una cifra o un riesgo estadístico solamente, sino como un ser con historia, con contexto y, sobre todo, con potencial de desarrollo.
A mí me importa mucho decir esto porque estoy aquí desde mi campo, desde mi saber para entender por qué es importante este cambio de estrategia de la Fundación Bancos de México.
Yo sé y no solo yo, quienes estudian esto que los textos literarios desarrollan empatía, una visión de lo particular y una amplitud de horizontes, que son cualidades profundamente humanas que hoy por hoy están fuera del alcance de la inteligencia artificial que tanto nos preocupa.
Esta empatía, esta visión particular de amplitud de horizontes son indispensables, son parte constitutiva de la imaginación moral, y es indispensable para lo que --vamos-- voy a evocar, que Martha nos lo propone, que es el desarrollo de capacidades.
A ver, la empatía pues todo mundo hemos escuchado mucho esa palabra, pero nos permite entender las berreras invisibles, geográficas sociales, de salud que le impiden a una persona utilizar un servicio financiero, por ejemplo, de manera efectiva; un algoritmo, ve un incumplimiento y la imaginación moral ve las posibilidades humanas ante la falta de esa capacidad, que hay que ayudarles a construir; por eso, hay una pregunta importante de qué manera construir entornos habilitantes.
Mientras que los modelos económicos generalizan la literatura que está muy bien, hemos visto cómo nos sirven esos modelos económicos, de tal manera que tenemos una idea, una síntesis de lo que hay, pero, bueno, la literatura nos entrena para ver lo particular en un marco de universalidad.
Y, bueno, también la literatura nos ayuda a imaginar aquello que podría ser. Es que esto es muy importante, no podemos decir: “es que así son las cosas”; creo que tenemos la responsabilidad de pensar en lo que sí podría ser. Y si la banca se concentra en el presente, en el balance actual, se estanca. Si echa mano de su imaginación desde esta brújula moral puede ver la trayectoria de movilidad social que una persona puede alcanzar si se le brindan las capacidades adecuadas.
He aprendido, desde la literatura, que nadie es un personaje estático. Si la banca construye imaginación moral dejará de evaluar solo quién es el cliente hoy, sino tiene que apostar por quién puede llegar a ser mañana a través del desarrollo de las capacidades.
Y ahora sí entro en materia, ya vendí mi disciplina, ahora entro en materia, porque me importa mucho, tiene mucho que ver justamente lo que presentaste, Roberto, en un país como México, donde el origen es destino, “el origen es destino”, porque 7 de cada 10 personas nacidas en la base de la pirámide social, nunca logran salir de la pobreza, y en el caso de las mujeres la brecha es aún más grande, hablar de empoderamiento económico pues va a requerir de una profunda autocrítica, sobre cómo entendemos el éxito y el mérito.
Yo creo que es importante generar ese espacio para esa autocrítica.
Justamente, habló con nosotros, bueno, habló con la banca Michael Sandel, y yo quiero citarlo porque para mí ha sido muy importante, él, justamente, nos dice que hemos construido una sociedad que rinde culto a la meritocracia, bajo la creencia de que si te esfuerzas llegarás lejos.
Si tenemos esa creencia y vemos tus datos, Roberto, entonces quienes no han llegado lejos es por qué, porque no se esfuerzan, ese sería el supuesto, claro que no.
Justamente, es de lo que nos habla Michael Sandel en “La tiranía del mérito”. En un entorno de baja movilidad como el nuestro, el sistema financiero a menudo puede confundir el mérito con el privilegio heredado.
Si los bancos solo otorgan servicio financiero a quienes ya tienen activos, a quienes ya tienen un historial impecable, pues no estamos premiando el esfuerzo, estamos premiando la suerte del nacimiento, ¿verdad?
Y esto, como dice Sandel, erosiona el bien común y genera una brecha, una brecha que tenemos muy clara entre ganadores y perdedores del mercado.
Entonces, ¿cómo crear un entorno habilitante? ¿cómo cerrar la brecha?
Me parece que el enfoque de desarrollo de las capacidades de Martha Nussbaum nos da una pista. Ella, de hecho, trabajó con un economista, Amartya Sen, aunque Martha dio un paso más adelante para concretar el tema de las capacidades.
Y lo voy a poner muy fácil, muy simple, todo mundo va a tener mucha claridad con esto. Tanto Amartya Sen como Martha Nussbaum entendían que el Producto Interno Bruto es una medida de producción, pero no es una medida de la calidad de vida.
El PIB puede crecer, mientras que la calidad de vida de sus habitantes se estanca o retrocede.
Por ejemplo, en lo concerniente a las mujeres, el Producto Interno Bruto ignora la carga de trabajo de cuidados no remunerado, ignora la violencia doméstica, la salud mental, la falta de tiempo propio.
Entonces, algo que es muy importante de estas capacidades es la libertad de ser y hacer. Esas son las capacidades, cómo construir entornos habilitantes para que cualquier persona tenga la libertad de ser y hacer.
Voy a mencionar tres capacidades, que Martha Nussbaum nos plantea 10, pero yo para este panel, creo que hay tres que son muy importantes y que se podrían discutir aquí, pues se empieza con la razón práctica, es decir, la capacidad de planear una vida. Creo que esto nos va a todos los mexicanos, pero en comunidades vulnerables es muy importante, sí está la educación financiera, pero de ¿qué manera ayudamos a que las personas planifiquen su propia vida? La banca debe empoderar la mente, no solo el bolsillo.
Y me voy rápido porque ya me dieron un minuto.
La capacidad de controlar el entorno material, ya vimos que no hay mucho control, ¿verdad? Pero no tiene solo que ver con tener dinero sino la capacidad real de tener una propiedad, de tener una voz, de tener la última palabra sobre los recursos que se gestionan y algo muy importante también es la capacidad de afiliación y en eso si construimos entornos habilitantes justamente podemos ayudar a que haya asociaciones, agrupaciones de mujeres, de productoras que no podrían tener acceso a ciertos mercados de ir solas. Esas son las capacidades.
Otra que es muy importante son los indicadores de agencia, ¿de qué manera esa agencia está siendo construida a través de estas capacidades? Entonces, yo lo que quiero proponer es que además de los indicadores que tiene ya la Fundación que son más duros, pensemos en datos blandos, en estos datos y vayamos construyendo de manera complementaria todo esto para en realidad pensar que inclusión financiera va mucho más allá, que puede ser expansión de las capacidades, que la afiliación tiene que ser un regreso, un retorno que esperamos, que tenemos que pensar en un retorno social de la inversión, no solamente en un retorno tal cual. Y creo que desarrollar entornos habilitantes nos van a permitir construir una sociedad donde el código postal no sea tu destino.
Muchas gracias.
- ROBERTO VÉLEZ: Muchísimas gracias, Inés. Te voy a molestar para que le pases a Gonzalo este. Bueno, Gonzalo, pues ya sabemos a qué te has dedicado, ya desde hace rato Ricardo Bucio lo estaba diciendo, a medir pobreza, a entender las causas detrás de la pobreza, y entonces en ese sentido la pregunta es ¿por qué el empoderamiento económico es una estrategia fundamental para la movilidad social? Y también muy importante, ¿cómo podemos medir el éxito de este esfuerzo? Adelante, Gonzalo.
- GONZALO HERNÁNDEZ LICONA: Bien, muchísimas gracias. Aquí tengo la presentación de Gerardo. A ver cuando nos platicó Friné y Regina sobre la nueva estrategia estoy completamente de acuerdo contigo y con ustedes, Friné, que el tema del empoderamiento explica muy bien, no solamente diferencias entre cómo les va a unas personas y a otras, sino explica muy bien muchas situaciones de la vida diaria y del mundo, digamos.
Entonces, el poder, déjame quitarle al empoderamiento y dejar la palabra poder. El poder me parece que explica muchas cosas de lo que podemos ver entre personas, entres desempeños e incluso entre países. Y en el poder déjame dividirlo en dos cosas: la primera acepción de poder es la capacidad y la habilidad que tenemos de hacer cosas. Yo, puedo tal cosa. De qué depende que tú y yo podamos hacer diferentes cosas.
Entonces, tú imagínate el mundo de Robinson Crusoe él solo enfrentando una isla en donde él tiene que hacer cosas para sobrevivir, y tuvo la capacidad, pudo con su capacidad y sus características, hacer cosas para sobrevivir, él pudo hacerlo. Si en vez de que a Robinson Crusoe en esa isla se hubiera quedado solito Gonzalo, o sea, yo, no hubiera durado ni dos días, porque estaría yo pensando en qué Uber Eats me consigo o a ver si Amazon me trae una casa de campaña resistente, hubiera durado dos días, porque no hubiera tenido la capacidad de hacer cosas. Entonces, un elemento fundamental del tema de poder es: poder hacer cosas.
Entonces, todos los procesos de capacitación, los procesos de educación tienen que ver con ampliar la posibilidad de hacer cosas, o cuando alguien tiene alguna discapacidad, si tú tienes el chance de solventarla de alguna manera, amplías la posibilidad de hacer cosas.
Entonces, el poder, la primera excepción es: yo puedo hacer cosas a partir de un conjunto de capacidades importantes.
La segunda excepción de poder para mí es tan o más importante que la segunda, y es cómo haces todo eso en medio de una sociedad conflictiva, con escasez y con individuos queriendo a veces lo mismo.
Entonces, tú imagínate que en vez de a Robinson Crusoe solito en la isla, haya más gente, además de Robinson Crusoe que buscar hacer cosas. Por supuesto puede haber cooperación, pero también conflicto: “Oye, este árbol donde quieras hacer tu casa también es mío”.
¿En qué conflicto te pones cuando tú vives en sociedad con escasez? Ahí, lo que tú requieres es, además de la capacidad de hacer cosas, requieres la capacidad de negociar y negociar a veces fuerte con otras personas.
Y ese elemento para muchas personas, en desventaja económica, en desventaja de género, es bien relevante.
Yo les digo a mis hijos: “Ustedes seguramente conocen estos bares ingleses que se llaman Pubs, que lo que tú tienes que hacer para conseguir una chela es pararte a la barra, pagar la chela y te dan la chela. Un martes en la tarde, eso es fácil, porque es simplemente cuestión de tener la capacidad de pararse, pagar y regresarla.
En un viernes en la noche, tú tienes un chorro de gente en frente de ti de la barra y lo que tienes que hacer, además de tener la capacidad de levantarte y pagar, tienes que codearte con los demás.
Entonces, de una manera muy amable tú vas avanzando, tú vas consiguiendo tu chela y tienes un poquito que meter el hombro. Si tú no metes el hombro en un pub el viernes en la tarde, no consigues tu chela; es decir, tienes que enfrentarte a otros necesariamente en un mundo de conflicto y de escasez.
Por lo tanto, cuando la asociación, cuando Quiera nos dice: el empoderamiento es relevante, por supuesto que es relevante, porque tú tienes que tener, además de la capacidad de hacer cosas, la capacidad de negociar, de competir en un ambiente de escasez.
Y muchos de los que hemos dado clase nos damos cuenta de, por ejemplo, alumnos que son brillantes en lo técnico, que pueden hacer un trabajo estupendo y que no tienen la capacidad ni el poder de hablar en público, porque le tememos a lo que digan los demás o que nos critiquen los demás.
¿De qué manera, Friné, me da mucho interés en conocer las estrategias con las cuales se van a tener el conjunto de elementos para que el empoderamiento sea la suma de las dos cosas? Yo sé hacer cosas, yo puedo hacer cosas y yo me las creo, yo me creo con la capacidad de, de repente, enfrentar al otro.
Otro ejemplo, vamos a comprarle artesanías como estas a las mujeres indígenas en las zonas turísticas o en la Ciudad de México, y muchas veces el turista es “¿Y en cuánto me lo deja?”, cuánto le reduce al precio de las artesanías y la señora dice: “Bueno, pues sí”, y te lo reduce, y dependiendo del poder de negociación el precio puede bajar a tal punto que ni siquiera cubren el costo de producción. Ahí tuviste el poder de bajar el precio, y una mujer indígena, con el poco poder de negociarlo contigo.
Entonces, tuvo la capacidad de hacer pulseras y no tuvo el poder de venderlas bien, porque hay un poder diferente.
Entonces, ¿de qué manera en la asociación se va a buscar, como decía Inés, esas habilidades soft, que a veces no sé por qué se llamaron soft, pero tienen que ser de comunicación, de negociación, de autoconfianza, de perseverancia, de capacidad de planeación, de liderazgo, de entrenamiento de negociación comercial, alfabetización financiera, conexión de mercados con clientes, planeación empresarial, manejo de conflictos, que le dan a la persona y a los hogares el empoderamiento completo, el poder hacer las cosas y el poder enfrentarse, que no quiere decir pelearse a cada rato, simplemente es un mundo de escasez y de conflicto cómo empoderas de una manera más amplia.
Y estoy seguro de que muchos de nosotros hemos llegado hasta donde hemos podido llegar por ese elemento de haber metido el hombro cuando había que meter el hombro.
De qué manera Quiera y la Asociación van a poder generar esos elementos en muchas de las familias, me parece interesantísimo.
En México, ya lo decía Friné, más de la mitad de los nuevos negocios mueren antes de cumplir los dos años, por lo tanto el reto no es emprender solamente, sino es tener el poder económico para sobrevivir y crecer.
Entonces, seguramente mediciones muy concretas, como saber debatir y defender ideas en corto va a ser importante, el uso autónomo de instrumentos financieros, el control sobre los ingresos del negocio, la capacidad de negociar precios, el número de compradores o clientes que puedes tú generar serán parte de los procesos de esta nueva cara de la fundación.
Al final yo sí creo que la falta de movilidad social y el no poder salir de la pobreza no solamente es un tema de recursos, es un tema muchas veces de falta de poder económico para decidir negociar y salir adelante, y claramente esto implica --claramente esto implica-- que la desigualdad de un país, de una sociedad como México tiene mucho que ver con la desigualdad de poder y de poder económico.
Si equilibramos mejor los poderes, equilibraremos mejor un país con mayor igualdad y seguramente con mayor movilidad social. Muchísimas gracias.
- ROBERTO VÉLEZ: Muchísimas gracias, Gonzalo. Una manera divertida de hacer el Doctorado, ¿no?, ir a una conferencia de (inaudible) a CEEY, y luego pasarte al pop a experimentar la idea de libertad que plantea CEEY, y que también ya explicó a detalle Inés.
Gerardo, cuando presenté ahí el pastel de desigualdad oportunidades hablaba de factores determinantes que están fuera del control de las personas, y son los mismos factores que cuando hacemos análisis de movilidad social nos damos cuenta de que explican la baja movilidad social en México. Básicamente cuestiones de condición de origen socioeconómico, cuestiones de origen territorial o regional, cuestiones de apariencia o características personales.
Entonces, en un contexto como ese, ¿cómo el empoderamiento económico puede ayudar al rompimiento de esta exclusión social? Eso, por un lado, Gerardo. Y, por el otro, yendo a la discusión en torno a pobreza, pues lo que hemos observado en los últimos años, es una tendencia a la baja.
En los resultados de pobreza hay una menor proporción de población en condición de pobreza gracias a la tendencia que se ha observado.
Y la pregunta ahí es, ¿qué observas como cosas que se han hecho bien? Y, por otro lado, ¿dónde están las limitaciones de eso, si es que las hay y en dónde están los espacios de mejora?
Ya te aventé como cuatro o cinco preguntas, pero yo sé que vienes preparado, Gerardo. Adelante.
- GERARDO ESQUIVEL: Bueno, en primer lugar, agradezco que crean que pueda responder todas esas preguntas en 10 minutos que tenemos, que nos quedan del panel.
Pero más allá de eso, quisiera empezar por agradecer a la ABM por la invitación a participar en este foro y para hablar del tema del empoderamiento económico y de la reconfiguración de la Fundación, que me parece muy importante porque además ocurre en un contexto en el que otras fundaciones, también de instituciones bancarias, se están reconfigurando y rediseñando.
Y todo eso me parece tiene que ver con un entendimiento distinto, diferente, de lo que es el país comparado con lo que teníamos antes.
Y creo que parte de la discusión que ha habido y de los conceptos que se han introducido cada vez más en la discusión de este tipo de reuniones y otras, que son los temas de pobreza, desigualdad, movilidad social, desigualdad de oportunidades, inclusión financiera y ahora empoderamiento económico, todos van un poco en la misma dirección.
Es entender que hay una parte del país que se ha ido quedando rezagada y que necesitamos hacer cosas de manera activa para poder reducir y emparejar la cancha lo más posible, porque de otra manera vamos a seguir reproduciendo lo que ya tenemos en el país, que es una enorme pobreza con una desigualdad que en algún momento se le llamó extrema, y me parece que es así.
Cuando uno ve las cifras, por ejemplo, del más reciente reporte de Oxfam, donde muestra que la riqueza de los 1 mil millonarios en el país se ha multiplicado por más de cuatro veces en un periodo en el cual el PIB per cápita ha crecido apenas 16 por ciento, es una cosa que realmente nos llama a reflexionar sobre lo que queremos y estamos haciendo de país.
Y, en ese sentido, me parece que lo que se plantea en la nueva idea de la fundación va muy en la dirección correcta, que hablar del empoderamiento económico con la perspectiva integral como se planteó en la presentación previa, que tiene que ver con la empleabilidad, con la inclusión financiera, con el entorno habilitante, etcétera, todo eso me parece muy importante.
Y quisiera nada más hablar de dos cosas muy puntuales, les quiero mostrar un par de gráficos muy sencillos, que es nada más entender algo de esto que acabamos de hablar y ver cuál es la perspectiva que debemos de adoptar.
Y la pregunta es: ¿adoptamos una perspectiva de vaso medio lleno o medio vacío? Un poco la perspectiva de vaso medio lleno pudiera ser ésta. En el mes de marzo que se discute mucho el tema de las mujeres y sus disparidades o las brechas que existe con respecto a los hombres, una posible forma de ver esto sería que en el sistema financiero se discute, puede ser ver cómo está avanzando o no la inclusión financiera.
Esta es una gráfica que construí con los datos de la más reciente encuesta de inclusión financiera del INEGI, que muestra cuatro indicadores, qué porcentaje de las mujeres tiene acceso al menos a un producto financiero, que es la línea más alta.
La línea roja es qué porcentaje de las mujeres tienen una cuenta de ahorro formal.
La tercera línea, la línea azul es qué porcentaje de las mujeres tienen un crédito.
Y la última, la más baja, es qué porcentaje de las mujeres tienen un seguro de algún tipo.
Pueden ver qué tres de las cuatro líneas son positivas, es decir, van creciendo, son 2 mil, 15, 18, 21 y 24, que es cuando se ha levantado esta encuesta. Y uno pudiera quedarse si ve esta gráfica, nada más, pensar en que estamos avanzando en el empoderamiento económico de las mujeres, que se les está otorgando de alguna manera mayor inclusión financiera, que se está avanzando en esta dirección y puede ser una perspectiva positiva y optimista, diría, y en algún sentido correcta.
Pero es incompleta por una razón, porque les quiero mostrar realmente qué ha pasado con las brechas de género en estas mismas cuatro dimensiones que vemos qué pasa cuando comparamos hombres con mujeres. Y lo que ha pasado entre 155 y 24, nada más para que se den ustedes una idea de lo que ha ocurrido y que es importante tener esa perspectiva cuando hablamos de estos temas.
Lo que ha pasado en estas cuatro dimensiones es que la brecha de género, es decir, el porcentaje de hombre menos el porcentaje de mujeres que tienen acceso a cada uno de estos cuatro indicadores que ya mencioné ha crecido en la última década, entre 2015 y 2024.
Es decir, si vamos el puro indicador de las mujeres vemos que han avanzado, y eso está muy bien. Pero han avanzado a un ritmo más lento del que están avanzando los hombres. Y ahí me parece que está el tema de la discusión.
Cuando hablamos de empoderamiento económico eso tiene que pasar, no solo porque tenga más acceso, sino también de reducir específicamente las brechas, porque eso es lo que establece finalmente las diferencias y el empoderamiento económico o no, en este caso de las mujeres; si tiene más acceso a un crédito, a un seguro, a una cuenta de ahorro, y si estamos o no reduciendo la brecha.
Y eso me parece muy importante señalarlo y enfatizarlo, y hacia adelante que la Fundación tome en cuenta este tipo de indicadores, porque no solo es el avance absoluto, sino también el relativo.
Y mucha de la discusión de movilidad social la gran discusión es siempre relativa, si se dieron cuenta cuando hablamos de quintiles, estamos hablando de qué parte de la distribución estamos. Todo es relativo.
Aquí también en esta cuestión relativa lo que está pasando es sí se está avanzando en las mujeres en la inclusión financiero, pero está ocurriendo a un ritmo más lento del que está avanzando con los hombres, y las brechas se están ampliando en los cuatro indicadores.
Y eso es cierto, y en los temas ya decía Roberto que hay que pensar en las distintas condiciones de origen, el género es una de ellas. Otra condición de origen es en donde se nace, y la parte regional en el país es muy importante.
Y lo mismo podemos ver cosas similares que están ocurriendo en otras dimensiones. Esta es una gráfica que tomé tal cual de la presentación del INEGI de la encuesta de inclusión financiera donde quiero nada más enfatizar algo similar a lo que acabo de mostrar para el caso de hombre y mujeres.
Si se fijan en el dato del sur, nada más vean el dato del sur, pues uno puede quedarse con la idea que “¡ah!, está muy bien. Estamos avanzando”. Este dato, la gráfica es qué porcentaje de la población con cuenta de ahorro usó un aplicación de celular y cuántas están accediendo a la parte financiera de la manera digital.
Y pueden ver que en el sur 53 por ciento de la población subió a 61.8 por ciento. Uno puede decir: “¡Ah!, qué bien. Ese es un avance”, eso es ver el vaso medio lleno.
Pero podemos detenernos un poco más y ver lo que está ocurriendo realmente en el país, la brecha en el resto del país con el sur está creciendo. Y pueden ver, por ejemplo, por solo citar en caso, el noreste que estaba incluso en un porcentaje inferior en el 21 que el sur, que era 51.3, subió más de 20 puntos porcentuales entre 21 y 24.
Si ven en cada una de las regiones, en todas las regiones subió más que en el sur.
Entonces, de nuevo es el punto, que es que se está avanzando, pero se está avanzando a ritmos diferentes, que están ampliando las brechas en el caso entre hombres y mujeres a favor de los hombres que de por sí tenían una posición privilegiada al inicio.
En el caso de los datos regionales también parece estar ocurriendo algo similar.
Entonces, en ese sentido, yo, celebro que se aborde el tema del empoderamiento económico desde la perspectiva de la Fundación Ahora, como otros temas que ya mencioné antes, pero nada más insistiría yo en que tengamos presente esta dimensión de las brechas.
¿Por qué? Porque a veces si nada más vemos los datos absolutos, podemos quedarnos con una interpretación que puede ser relativamente optimista, y está bien que avancemos en esa dirección, pero también tenemos que preocuparnos por cerrar las brechas, en el caso de género, en el caso regional, y eso es cierto también entre jóvenes y no jóvenes, quizá adultos mayores versus no adultos mayores. Es decir, segmentos de la población que han enfrentado de alguna manera dificultades para acceder, en este caso a la inclusión financiera, pero en otros casos a la empleabilidad, a la toma de decisiones económicas, a la participación en la fuerza de trabajo, etcétera.
Todo eso, que todo eso es el empoderamiento económico. Entonces, tenemos que tomar en consideración el punto de partida y el cierre de las brechas, porque de otra manera, si no, no vamos a poder tener una visión, creo yo, integral de lo que realmente queremos hacer, que es fortalecer el empoderamiento económico de estos grupos de la población que han sufrido desventajas durante mucho tiempo.
Muchas gracias.
- ROBERTO VÉLEZ: Muchísimas gracias, Gerardo, y muchísimas gracias al panel porque, a excepción de mí, todos se sujetaron al tiempo que les correspondía.
Simplemente para cerrar, voy a decir dos cosas, el tema de género al que hacía referencia Gerardo, si regresamos al dato que yo les presenté sobre inclusión financiera en términos de origen, es decir, las personas que provienen de hogares que estaban incluidos financieramente, yo les dije, si nacieron en la parte baja de la escalera social, 13 de cada 100 logran escalar hasta arriba.
Si eso lo hacemos entre hombres y mujeres, en los dos casos hay mejora con relación a hogares donde no hay inclusión financiera. En el caso de las mujeres ese 13, desafortunadamente, cae a siete, y en el caso de los hombres se incrementa a 21, es a lo que está refiriéndose Gerardo cuando dice: “los promedios pueden estar ocultando cómo, en términos relativos, las brechas se están ampliando”.
Y eso nos lleva a un punto en común entre lo que dijeron Gonzalo e Inés, que tiene que ver con cuál es el objetivo, y al estilo muy Amartya Sen, Martha Nussbaum, el objetivo es que las personas puedan ser y puedan hacer, y para eso requieren de libertad efectiva.
Muchísimas gracias.
- LEONARDO CURZIO: Aplauso. Espléndido panel. Muchas gracias a todas, a todos por sus conceptos, su presentación. Y ahora vamos a, si quiere la fotografía del panel, para que los tengan. Si quieren ponerse de pie, así los tenemos registrados. Gracias, Roberto.
Y les anuncio que en un momento más vamos a tener un evento muy especial, “Mujeres a destacar en la banca: Trayectorias que dejan huella”, en un instante; al despedir este panel iremos a esa actividad.
